Alan en Mar del Plata (Argentina)

Foto: ABC

17/3/04: publicado por el diario ABC Color Digital (Paraguay)

ALAN RICKMAN: “ACTUAR ES UN ACTO POLITICO”


Mar del Plata, Argentina.- El actor británico Alan Rickman es una de las figuras importantes que prestigia el 19º Festival Internacional de Cine de Mar del Plata. Uno de los mejores actores ingleses que ha trabajado en películas como Sensatez y Sentimientos y las dos producciones sobre Harry Potter en el papel del profesor Severus Snape, Rickman se muestra muy receptivo cuando le piden una foto o un autógrafo. Y a pesar de su fama, lo vimos darse el lujo de ir caminando desde el Hermitage Hotel hasta el Teatro Auditorium, donde a la noche se realizan los homenajes. Durante su trayecto, que es de cuadra y media, la gente que lo reconoce lo saluda tímidamente. 
De formación shakesperiana -obviamente-, antes de ser actor, Rickman estudió diseño gráfico, profesión que ejerció durante tres años antes de dedicarse plenamente al histrionismo. “Nunca pensé que podía desarrollar una carrera en el cine", admitió Rickman cuyo despegue se dio con Duro de Matar. Aunque no quiso trabajar en la citada cinta porque le parecía una película loca de acción, Rickman confiesa sin embargo que afortunadamente su ignorancia de ese momento se convirtió en una cosa buena.
“El problema de ser actor es que nunca triunfás. Mi percepción es que nunca he llegado, no llegué a lo que mi imaginación había pensado que iba a llegar", nos confesó cuando le consultamos cuáles han sido los desafíos de su profesión. Reconoció además que uno de sus héroes es Fred Astaire: "Debe ser uno de los actores más perfectos que se hayan visto", exclamó.


Un buscador de la verdad

Rickman se autodenominó como un buscador de la verdad: “Cuando el mundo enloquece, el arte es realmente importante, porque es contar cómo somos, y los actores somos parte de esa cadena –comentó-. Cada vez que un actor sube a escena o se pone frente a una cámara, protagoniza un acto político, porque cualquiera sea el mensaje, el actor está diciendo ante una audiencia cautiva de qué se trata la vida. No importa el tema, sino la visión detrás de lo que está escrito", refirió sobre la posibilidad de volver a hacer un personaje político como el caso de Rasputín. Agregó que el actor siempre comunica algo. "Por eso es tan excitante ver tanta gente en los cines buscando respuestas, no sólo de tinte político, sino sobre la vida". 
Rickman valoró la importancia del Festival de Cine de Mar del Plata, en el sentido de que contar historias es una necesidad humana y los festivales responden a esa necesidad.


Detrás de cámaras

Rickman es valorado por su versatilidad en el escenario. Él por su parte, se siente un privilegiado al poder saltar de un personaje a otro: "Desarrollo una profesión que me permite saltar de un personaje de shock a otro como en Harry Potter. Y trabajar en Hollywood es una buena oportunidad para interpretar personajes con características", dijo, y apuntó que es la misma persona cuando trabaja en cine como en teatro, aunque las dinámicas son diferentes: "El actor tiene que aprender a controlarse, tiene que separarse del ruido. La concentración es la pieza más importante que tiene el actor", observó, y acotó que cada vez más le interesa el factor riesgo.

En la silla del director

En 1997, Rickman dirigió The Winter Guest, filmada en Escocia, su primera experiencia como director. En el filme dirigió a Emma Thompson y a la madre de ésta, la actriz Phyllida Law. Aunque disfrutó de la experiencia, Rickman cree que hacer una película significa mucho para él: "Es un compromiso dirigir, porque si te vas a pasar un año ó 18 meses filmando, la historia tiene que valer la pena, tiene que ser fuerte y valerosa", manifestó.
De momento, Rickman se está preparando para un filme que será rodado en España y también espera la tercera parte de Harry Potter.


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17/3/04: diario Crónica (Buenos Aires)

CHARLAMOS CON EL ACTOR ALAN RICKMAN


MAR DEL PLATA.- Aunque quiera alejarse del “estereotipo” británico, Alan Rickman reconoce que sólo le ofrecen ciertos papeles con aire de aristócrata, al estilo de los malos de Duro de Matar, Robin Hood, o del sofisticado marido de Cierra mis ojos. También admite que trata de estar lejos del sol, pero se lo ve sonrosado. En La Feliz asistió noche tras noche al Auditórium a ver las películas en competencia, además de Carandiru y Memorias del saqueo. Después de la proyección de ésta última, le preguntó a Solanas si no estaba interesado en hacer un filme sobre Tony Blair.

Asimismo afirma que sus únicas conexiones con Argentina provienen del conflicto armado que enfrentó a ambos países y de un documental para Discovery Channel “que era una gran publicidad turística” a la que se suma, teniendo en cuenta que cuando finalice el festival, se unirá a otros invitados en un viaje por el norte.
Su entusiasmo se acrecienta cuando habla sobre la muestra: “Es una celebración, aunque en competencia los títulos sean más o menos”. Como actor piensa que “un tanque de Hollywood puede ofrecerme mostrar la ambigüedad y excentricidad de un personaje, lo que no siempre pasa en los otros guiones. En particular estoy agradecido a Harry Potter porque me considero un privilegiado por poder hacer tanto Shakespeare como un libro para chicos. Considero que Shakespeare es el escritor más moderno que ha existido. En Troilo y Cresida te dice lo que pasa en Bosnia o Croacia o en cualquier otro conflicto actual”. En cambio, a pesar de que el realizador de El visitante del invierno piensa dirigir otra vez, “estar del otro lado de la cámara me hizo dar cuenta del compromiso que significa dirigir. Porque la historia tiene que valer la pena para pasar más de un año trabajando en ese proyecto. Un director es una persona apasionada, que siempre está desesperadamente pidiendo más dinero y más tiempo”.
Acaba de finalizar un especial para HBO sobre un cardiólogo pediatra, cuyo asistente era muy importante en su vida, pero al ser negro, era dejado de lado a la hora de los reconocimientos.
Su próximo paso es una producción de Francesca Josef, con William H. Macy e Isabelle Hupert, en Mallorca, y luego se abocará a la promoción de la esperadísima Harry Potter y el Prisionero de Azkaban: “Hace más de diez años que conozco al director Alfonso Cuarón. Es mi amigo y más inglés que yo en muchas cosas”, concluyó.


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17/3/04: Diario La Capital de Mar del Plata

El actor británico Alan Rickman, invitado del Festival

“NO SE QUE QUIERE DECIR INGLES” 


Sobre todo irónico, dijo que la característica de flemático que rodea a los ingleses no es más que un estereotipo. Explicó por qué considera que todo lo que hace conlleva una visión política.

Para el intérprete británico Alan Rickman, "cada vez que un actor sube a escena o se pone frente a una cámara, protagoniza un acto político porque cualquiera sea el mensaje, el actor está diciendo ante una audiencia cautiva de qué se trata la vida. No importa el tema, sino la visión detrás de lo que está escrito".
"Es muy excitante venir a la Argentina y ver los cines llenos de gente, con un público que busca respuestas no sólo sobre la situación política, sino respuestas sobre ellos mismos. Desde este punto de vista, cualquier película en la que me vea involucrado será un cine político, pero de manera más amplia". Así definió, en el seno de una conferencia de prensa que se realizó en el Hotel Hermitage, su trabajo actoral, en cine y en teatro, que ya le valió un amplio reconocimiento internacional. Por eso la organización de este Festival de Cine decidió invitarlo -es una de las personalidades más conocidas- a fin de que brinde una clase maestra.
El público podrá recordar varias interpretaciones memorables del inglés nacido en Londres en 1946 bajo el nombre de Alan Sidney Patrick Rickman. Se convirtió en el monje ruso Rasputín en Rasputín su verdadera historia, uno de sus trabajos más logrados. Se unió al elenco de Sensatez y Sentimientos de 1995, dirigido por Ang Lee y en el que trabajó junto a Emma Thompson y Hugh Grant. Con Kevin Costner compartió Robin Hood, y en 1988 junto a Bruce Willis participó en Duro de Matar.
Ultimamente, los más chicos lo tienen visto en la saga de Harry Potter, donde interpreta al profesor Severus Snape tanto en La Piedra Filosofal como en La Cámara Secreta. Su experiencia también se extiende al plano de la dirección: hizo un cortometraje sobre los deportes de alto riesgo que se pueden realizar en la Argentina para la señal Discovery Channel, al tiempo que estuvo detrás de cámaras en la película The Winter Guest protagonizada por Emma Thompson y la madre de ésta, la actriz Phyllida Law.
"Hacer una película significa mucho para mí. Es un compromiso dirigir, porque si te vas a pasar un año o 18 meses filmando la historia tiene que valer la pena, tiene que ser fuerte y valerosa", reconoció sobre el trabajo de dirección antes de comentar sus últimos proyectos. Actuó en una película realizada para HBO sobre un médico cirujano y próximamente lo espera el rodaje de un filme en España, siempre que se lo permita su compromiso con la producción de Harry Potter, con la que sigue relacionado.
"Soy un privilegiado, desarrollo una profesión que me permite saltar de un personaje de shock a otro como en Harry Potter. Y trabajar para Hollywood es una buena oportunidad para interpretar personajes con características", observó acerca de la ductilidad de su labor.


"Nunca he llegado"


Vestido de negro y con una piel rosada que cuida del accionar de los rayos solares, el actor resultó amable pero siempre lejano, con el sesgo que podría identificar a un "lord" de cualquier plebeyo.
No obstante, se protegió de los lugares comunes: "No sé qué quiere decir inglés", dijo y negó que su personalidad sea flemática, inalterable, una cualidad con la que se suele identificar a los británicos. “Creo que se trata de un estereotipo. Decir inglés también es decir John Lennon y Wiston Churchill", ejemplificó con una sonrisa que apenas se dibujó en su rostro y que usó como remate de sus ironías, actitud que repitió en varias ocasiones.
“El problema de ser actor es que nunca triunfás. Mi percepción es que nunca he llegado, no llegué a lo que mi imaginación había pensado que iba a llegar -contó sobre las exigencias de la profesión-. Uno de mis héroes es Fred Astaire, que debe ser uno de los actores más perfectos que se hayan visto".
Consultado sobre la clase de papeles que le suelen ofrecer, el actor reconoció que la inglesa sigue siendo una sociedad clasista, por lo que es difícil que le propongan personificar a obreros, roles que nunca abordó. "No me ofrecen papeles de trabajador, pero no pierdo las esperanzas", aclaró.
También confesó que le interesa desafiar a los directores de cine que lo convocan guiados por ideas preconcebidas sobre su capacidad actoral: "Me gusta cuando saben quién soy y resulto alguien distinto de lo que pensaban, ésos son los papeles que más me gustan porque cada vez, más y más, me interesa el factor riesgo".
En Mar del Plata, ciudad que no conocía como tampoco Argentina ni Sudamérica, se dedicó a ver películas, algunas japonesas, la británica Kiss of life de su compatriota Emily Young, y asistió a la función de El abrazo partido de Daniel Burman. "No conocía el cine argentino", señaló.
"Iría a cualquier festival de cine, porque es el momento adecuado, la celebración adecuada de algo importante. La prueba de esto es ver los cines llenos de gente, porque contar historias forma parte de una necesidad humana y los festivales responden a esa necesidad", expresó el actor antes de ponerse a firmar autógrafos para los fanáticos que siguieron de cerca sus frases y compartieron con él sus ironías. "Le dije a Pino Solanas que puede venir a Inglaterra a hacer una película sobre Tony Blair", rió.


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Foto: La voz del Interior

17/3/04: Diario La Voz del Interior (Córdoba)


ALAN RICKMAN: “NO ME GUSTAN LAS VERDADES ABSOLUTAS”

(Ramiro Ortiz Enviado especial a Mar del Plata)



Entre las figuras invitadas al Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, se encuentra Alan Rickman. Al rostro de este actor británico algunos lo tienen muy presente, porque encarna al profesor Severus Snape en la saga fílmica de Harry Potter. Otros en cambio, recuerdan cuando le hizo la vida imposible a Bruce Willis en la primera Duro de Matar.

Pero también están los que siguieron su carrera en el cine europeo. Rickman es un intérprete formado en la Academia Real de Arte Dramático de Londres, y se ha fogueado largamente en el teatro. Sin embargo, es su currículum en cine el que lo puso en la consideración mundial, aun cuando su nombre atesora más prestigio que fama. Un reconocimiento labrado al margen de Hollywood por su labor en películas como Sensatez y Sentimientos, Michael Collins, o la recientemente exhibida en Córdoba Realmente Amor.

Con estos antecedentes, claro, la demanda de entrevistas creció de manera abrumadora. Así que Rickman decidió ofrecer una charla abierta a la prensa. Y el paliativo resultó mejor de lo esperado, porque el actor, demostrando una admirable oratoria, brindó una auténtica clase magistral referida al oficio en que se destaca.



¿Método yo?

Comentando su opinión acerca de los métodos que los actores usan para poder componer personajes, Rickman dijo: “Yo me capacité en la Academia de Artes Dramáticas. El director era un hombre muy destacado, de mucha grandeza. Pero no recuerdo haber estado en ninguna clase donde todos los alumnos estuviéramos discutiendo los métodos de actuación compuestos por Stanislavsky o Strasberg. Para nada. Obviamente todos teníamos acceso a estos maestros, pero la Academia estaba siendo manejada de acuerdo a lo que creía el director”.

“A mí -prosiguió- enseguida me invadió un profundo alivio. En otras épocas, mi cuerpo había estado muy dolorido por las exigencias que había tenido que soportar, y la utilización de los métodos no hace más que llevarte a eso. Como actor, uno es su propio instrumento. El violoncelista se cansa de tocar y guarda el violoncelo dentro del estuche. Y yo a veces tengo que funcionar en un escenario después de haber estado haciendo algo muy extenuante durante 12 horas”.

“Es tan simple como eso: uno es su instrumento, y ese instrumento cambia todos los días. Se trata de una curiosa mezcla entre el factor físico, el emocional, y el intelectual”, redondeó.


Distanciado

En su carrera, Rickman se ha codeado con algunas estrellas de Hollywood. Aun así, se ha mantenido a distancia de ese mundo. Sobre el asunto dijo: “Uno puede ser un actor muy exitoso y su única carta de presentación puede pasar por sus pómulos. Así es la vida. La otra cara de tomarse el trabajo muy seriamente es estar al servicio de las fantasías de la gente. Entonces, en ese sentido, lo de Stanislavsky no tiene ninguna utilidad. Yo una vez abrí la obra de Stanislavsky... y la cerré rápidamente. Porque no es algo que yo quiera saber. Es como si alguien quisiera decirme una verdad absoluta, y eso a mí no me gusta”, concluyó.


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Foto: Clarín



19/3/04: diario Clarín



CINE: Festival de Mar del Plata: entrevista a Alan Rickman

“ME PASO LA VIDA ACTUANDO”

El actor de Duro de Matar y Sensatez y Sentimientos llegó a dar una Clase Magistral y recibió un homenaje.
En plan turístico, Alan Rickman no tiene demasiadas ganas de enfrentar a la prensa: se le hizo un homenaje y dio una Clase Magistral, pero no se mostraron filmes suyos. De haberlo hecho, ¿qué hubiesen elegido? ¿Duro de Matar, su primer filme, el que lo hizo famoso por su rol de villano? ¿La extraordinaria Sensatez y Sentimientos? ¿O su ambiguo profesor Snape de la saga Harry Potter?
Con ese tono reposado y ligeramente siniestro, tantas veces visto en sus personajes, el actor nacido en Londres, de 58 años, dice que "no sabía qué esperar de la Argentina ni de Mar del Plata. Cuando me vaya de aquí iré a conocer bien Buenos Aires, y creo que al norte y al sur del país".
Una de las simpáticas peculiaridades de Rickman es que suele vérselo desayunando muy temprano en la Sala del Auditórium presto ver películas desde las 9 de la mañana. "Me encantan los festivales. Estuve en todos los grandes y siempre la paso muy bien. Es un lugar ideal para los cineastas. Y me encanta ir a ver películas. Amo ver cine de países de los que habitualmente no puedo ver en Londres".
La prueba es que tuvo que interrumpir la entrevista antes de tiempo porque se le hacía tarde para una proyección de The Blue Light, la película del cineasta y teatrista japonés Yukio Ninagawa, que lo dirigió en teatro.
Rickman, que todavía sigue viviendo en su Londres natal ("estoy en muchos lugares, dependiendo de los rodajes, pero donde tengo mi ropa interior es allí", dice), no está aquí sólo como actor; también es director, aunque de una sola película: The Winter Guest, con Emma Thompson.
- ¿Quiere volver a dirigir?
- Es muy difícil hacer cine. Por un lado, tenés el tema de las finanzas. Por el otro, si también sos actor, tenés que dejar todo por dos años de tu vida. Cuando dirigís sos reponsable de principio a fin. Yo no soy alguien que, como otros directores, tiene muchos proyectos. Me paso la vida actuando. Ahora tengo dos cosas en la cabeza. Hay que ver...
- Sus últimas películas, Realmente Amor y Harry Potter, son grandes éxitos internacionales, pero las puede hacer en Londres. ¿Le gusta trabajar allí?
- Sí, me gusta, pero también he estado mucho tiempo en Nueva York con una obra teatral (Private Lives) que anduvo muy bien.
- En Inglaterra ahora se hacen muchos filmes como Realmente Amor, que tienen un espíritu demasiado hollywoodense. ¿Le molesta eso?
- En Realmente Amor cada uno hacía su propia película chiquita. Nunca tuve la experiencia total hasta que vi la película completa. La parte que yo hacía con Emma era tan inglesa que no notamos nada. Yo siento que trata de la experiencia personal de Richard Curtis (director y guionista) enganchada con algo que es universal.
- Fue el debut de Curtis. ¿Fue fácil el rodaje?
- Muy calmo. Emma y yo trabajamos juntos muchas veces, yo la dirigí, así que me sentí cómodo. Pasamos mucho tiempo explorando la peligrosa comodidad que puede existir entre un hombre y su esposa, en la que un tercero se puede colar.
- ¿Prefiere películas grandes o chicas?
- Disfruto de ambas. En las películas grandes me gusta encontrar esos resquicios para meter excentricidades, que son cosas que la gente recuerda. Algo humano...
- ¿Le molesta que a más de 15 años, la gente lo siga recordando por Duro de Matar, que fue su primera película?
- Algunos prefieren Sensatez y Sentimientos. Ahora encontré mucha gente fanática de Galaxy Quest. Pero no, no me molesta. Es una película que se sigue viendo todo el tiempo en televisión. Yo nunca había hecho un filme antes. Fue un comienzo fuerte.
- ¿Lo convocaron siendo un desconocido?
- Me vieron en el teatro y les gusté. Además, les salía muy barato.


"No hablo sobre Harry Potter"

Para los más chicos, Rickman es el profesor Snape de Harry Potter, ese maestro que nunca es tan malo como parece. Pero él no quiere hablar del tema.
- ¿Qué puede adelantarnos de los nuevos Harry Potter?
- No hablo sobre Harry Potter.
- ¿Lo tiene prohibido por contrato?
- No, porque no quiero especular con algo en lo que está en juego la inocencia de los chicos.
- ¿Pero actúa en la tercera?
- Sí.
- ¿Ya empezaron con la cuarta?
- Ellos sí. Yo no.
- ¿Pero estará?
- Eventualmente...



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Foto: La Capital


21/3/04: Diario La Capital de Mar del Plata

El profesor Snape de Harry Potter fue figura en Mar del Plata

ALAN RICKMAN: “ESTOY SEGURO QUE PREFERIRÍA MORIRME DE HAMBRE ANTES QUE ACTUAR POR DINERO”

El actor construyó su carrera trabajando tanto en Hollywood como en el cine independiente.
Pedro Squillaci / Escenario

Mar del Plata (enviado especial).- Alan Rickman, una de las estrellas más famosas del Festival de Mar del Plata, dijo que no le interesa ganarse un Oscar y prefirió no dar detalles de su personaje en Harry Potter hasta que termine la saga.
- Disculpe señor Rickman, no hablo inglés...
- Discúlpeme usted, que yo no sé hablar español.
El diálogo inicial, en un inglés básico, se dio en el bar del hotel Hermitage entre el diario La Capital y el actor inglés, en una entrevista antes de la masterclass del responsable de darle vida al enigmático profesor Snape en la saga cinematográfica de Harry Potter. El gesto de cortesía no es un dato menor. Es un pincelazo de la gentileza típica de un señorito inglés, aunque él se rehuse a esta denominación. "Ingleses son Churchill y Lennon, y yo no veo similitud entre ellos", destacó.
El actor nunca miró el reloj en la entrevista, se explayó el tiempo que consideró necesario para cada pregunta y trató de que la traductora entendiese todo los detalles de su exposición. Es más, le pidió al fotógrafo amablemente -y con una sonrisa- que no gatille más la cámara porque no podía concentrarse en las respuestas.
Así dejó en claro algunas cuestiones básicas. Afirmó que no sueña con ganar un Oscar ni cree que alguna película de Harry Potter llegue a ser tan premiada como lo fue El Señor de los anillos. Y de su personaje en aquella saga, dijo: "De Snape no puedo hablar, porque Harry Potter todavía no terminó".
La actuación es su pasión y lo explicó de esta manera: "Me dediqué a actuar porque sentí que era algo que hacía mejor que otras cosas. Pero nunca actué por dinero, y estoy seguro de que nunca lo haría, antes preferiría morirme de hambre".
- Usted participó en Duro de Matar, Sensatez y Sentimientos y Harry Potter. ¿Qué elementos tuvo en cuenta para actuar en filmes de características tan distintas?
- Hay cosas que se pueden medir y cosas que no. Uno puede medir un buen guión pero no siempre puede ver cómo ese texto se adapta al personaje.
- ¿Alguna vez privilegió lo económico por sobre lo actoral?
- No, preferiría morirme de hambre. He tenido mucha suerte porque siempre hice los trabajos que quise. Aunque, como les ocurre a todos los actores en su carrera, hubo períodos extensos de mi vida en que estuve sin trabajo.
- ¿Por qué motivos eligió actuar, cuál fue el disparador que le despertó la profesión?
- Es como una compulsión que uno siente. No es una cosa que uno se levanta a la mañana y decide de golpe ser actor. Es de la misma manera como se siente el pintor, el cantante, el jugador de tenis, si se quiere. Es esa cosa que uno sabe hacer mejor que otras personas y es lo que mejor le sale. Antes de ser actor, estudié diseño gráfico.
- ¿El proceso de elaboración de un filme se disfruta o se sufre hasta su estreno?
- ¿Usted me pregunta como director o como actor?
- Si es tan amable, dígalo de ambas maneras.
- Como director tengo apenas una película, fue The Winter Guest, protagonizada por Emma Thompson y su madre, la actriz Phyllida Law, y lo bueno es que uno no tiene que someterse a las sesiones de maquillaje (risas). Y como actor, cada proyecto es diferente y está determinado por una narrativa distinta y un director distinto. Una cosa que es inamovible y nunca cambia, es que uno sabe que está rodeado por expertos que tienen la película en la cabeza. Pero yo resalto la necesidad de la disciplina, por sobre todo.
- ¿Por qué rescata esto?
- Es que hay actores a los que no les gusta ensayar, y yo creo firmemente en la necesidad de los ensayos. La verdadera libertad emana de la disciplina. Ser profesional es llegar al set listo y tocar las propias teclas. La virtud de los directores es tocar las teclas que uno no sabía que tenía. Uno es su propio instrumento y ese instrumento cambia todo el tiempo. La disciplina tiene el alimento lunático, que es el director y los actores, y por otro lado uno tiene como ese gran almohadón o amortiguador que le da respaldo a todo el proceso de la película. De todos modos, a veces pienso que el teatro es un lugar más solitario.
- ¿Alguna vez le tocó componer un personaje tan complicado de abordar, que dijo "esto no es para mí, lo dejo"?
- Yo no le tengo miedo a los temas, hice un personaje en teatro en Relaciones Peligrosas que era un personaje totalmente inmoral hasta los últimos tres minutos de la obra. Este personaje, Valmont, reconoce sus errores en el lecho de muerte. Y descubrí que representar a un personaje tan autodestructivo durante un período tan extenso de tiempo es algo muy peligroso de encarar. Parte del problema de ser actor es el hecho de que uno sabe que la actuación es simulación, pero se simula del cuello para arriba, el resto no puede simular. Y uno puede sufrir perjuicios.
- ¿Sueña con ganar un Oscar?
- No, en absoluto.
- ¿Se vuelca más por el cine independiente o el de la industria norteamericana?
- Mi carrera fue un intento de sobrevivir en ambos campos. Desgraciadamente, la gente que hace cine independiente cuando necesita financiación y tiene que recurrir a los inversores, estos últimos son los que determinan quién va a estar en la película. Porque si no está tal o cual actor, seguramente no estará el dinero. Creo que esto es algo totalmente desatinado y es como una prisión para los realizadores independientes. Pero bueno, así es la vida.
- ¿Qué es lo que más le atrae de su personaje Snape?
- No hablo sobre Snape, porque la historia todavía no terminó.
- ¿Le parece que así como El Señor de los anillos tuvo su reconocimiento por la Academia, también alguna vez le llegará el turno a Harry Potter?
- No creo que se gane tantos Oscars, a menos que hagan una secuela de siete películas. Pero cuando es un producto tan orientado a los chicos uno está lidiando con un animal diferente, un producto distinto. Sin embargo, hay un trabajo fantástico que han hecho tanto los especialistas en cinematografía como los diseñadores de producción en estos filmes, y ese trabajo deberían ganarse su reconocimiento.
- ¿Alguna vez hizo cine testimonial, de corte político?
- Cada vez que uno sale al escenario es un acto político. Nunca me ofrecieron papeles de obreros o mineros que soportan políticas explotadoras de Margaret Thatcher. Pero de hecho haría un personaje así, tengo esperanza que alguna vez me llegue. Lo importante no es el personaje sino lo que está escrito.
- ¿Y habría un tema en especial en que le gustaría involucrarse?
- Con un tema como Malvinas podría involucrarme. Nosotros sufrimos mucho por eso en Inglaterra, y me imagino que ustedes habrán sufrido igual o más en este país. Pero lo haría desde el presente y no como un viaje al pasado.
- ¿Conocía el cine argentino?
- Cuando vi Memoria del saqueo de Pino Solanas me hizo medir mi propia ignorancia. Sería bueno que Pino haga una película sobre Tony Blair. Es más, ya se lo dije.
- ¿Usted acata todas las órdenes de los directores con los que trabaja, o con su experiencia sugiere ideas y pide sus tiempos?
- Acatar es obedecer. La verdad es que no me gusta la palabra obedecer. Pero estoy acostumbrado a actuar con directores de distintas nacionalidades y la verdad es que no tienen muchas diferencias entre sí. "Estamos apurados" y "se nos acaba el dinero" son dos frases que siempre suenan en los sets de filmación. A veces hay que pedir 30 segundos para concentrarse. La concentración es el arma más poderosa que tiene un actor. Otras veces hay que decir "Hey, aquí hay una persona, un momento". Pero seguramente si trabajaría con Fellini, haría todo lo que él me pidiera (risas).


El villano más querido

Cuesta creer que el mismo hombre que participó de películas tan famosas, esté caminando por las calles de esta ciudad. Entre la filmografía más destacada de Alan Rickman está Duro de Matar (1988), cuyo personaje se aplaudió sostenidamente por el público cuando se le entregó una plaqueta de homenaje en el Auditórium. Participó además en Robin Hood, Príncipe de los ladrones (1991), protagonizada por Kevin Costner. Fue dirigido por estrellas de la talla de Anthony Minghella (su íntimo amigo) en Truly Madly Deeply, y también en Play, un video inédito experimental que presentó en una colmada masterclass realizada en el salón Versalles del Hermitage. También estuvo presente en Ciudadano Bob Roberts (1992) de Tim Robbins; Sensatez y Sentimientos (1995) de Ang Lee, y Realmente Amor de Richard Curtis. Claro que saltó al reconocimiento masivo con su personaje Snape en Harry Potter y la Piedra Filosofal (2001) y Harry Potter y la Cámara Secreta (2002).
Rickman conocía a la Argentina a través de su participación en un documental para la televisión estadounidense llamado Eco Challenger Argentina, en donde miraba las imágenes en la pantalla y oficiaba de maestro de ceremonias. "Las imágenes eran sólo de la Patagonia, así que siempre me quedé con las ganas de conocer este país hasta hoy. Pero aún sólo conozco una parte de Mar del Plata", dijo el actor.



NOTA: este material es producto de una búsqueda propia. Si lo copian, por favor coloquen el link del blog. ¡Gracias!




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